Ocean Action Hub

La extracción sostenible y transformación de los recursos hidrobiológicos es una actividad clave para el cuidado y protección de nuestros océanos. Por ello, las empresas que operan en este sector deben ser conscientes del papel que juegan a futuro. Un muy buen ejemplo de esto es la compañía Tecnológica de Alimentos S. A., TASA, la cual ha implementado en su trabajo diario el Programa de Buenas Prácticas de Sostenibilidad Pesquera con Enfoque Ecosistémico.

“Le hemos enseñado a nuestros colaboradores a ser agentes de sostenibilidad”, afirma Carlos Pinillos, Gerente General de esta compañía que opera desde Ilo hasta Paita, con 48 embarcaciones que requieren el trabajo de más de 1 000 personas. Así, entre muchas otras acciones, la tripulación de sus embarcaciones respeta las vedas y se impone autovedas de talla mínima de peces, libera sin daño especies tales como aves, tortugas y lobos marinos que eventualmente pueden quedar atrapadas en las redes, y registra información valiosa para estudiar un lugar tan especial como es el océano.

“Generamos información cuantitativa que compartimos con IMARPE sobre diversas especies de peces, así como información oceanográfica: salinidad, temperatura. Todo lo que se observa queda registrado en una Bitácora de Pesca”, explica Pinillos.

Esta recolección de información empezó en el año 2008, cuando se capacitó a las tripulaciones para que registraran e identificaran lo que observaban a diario durante los viajes de pesca: desde ballenas jorobadas hasta aves (como piqueros, pelicanos y guanay), anotando el lugar y las coordenadas del avistamiento. Solo en 2014, cuenta Pinillos, se contabilizaron más de 4 000 avistamientos. Lo que más se registró fueron aves, delfines, lobos marinos, ballenas y tortugas.

Esta labor de registro es vital: no solo le permite a TASA entender mejor el contexto en el que opera, sino que es la base de una visión que está perfectamente alineada con el Objetivo de Desarrollo Sostenible número catorce (ODS 14), que tiene como una de sus metas la de reglamentar eficazmente la explotación pesquera y poner fin a la pesca excesiva, ilegal, no declarada y no reglamentada, así como erradicar las prácticas de pesca destructivas. El ODS 14 incluye el diseño e implementación de una gestión con fundamento científico a fin de restablecer el estado de las poblaciones de peces que pudieran estar afectadas en el plazo más breve posible.

 “La concientización no genera más pesca ni más ingresos, pero te da un futuro para el mar y su uso sostenible”, afirma Dereck Zimmermann, Gerente Central de Pesca de TASA. Este es un enfoque en donde todos salen ganando, tal como lo explica el Gerente General Carlos Pinillos: “La sostenibilidad de una empresa pesquera consiste en que la actividad económica se sostenga en el largo plazo. En ese sentido, estamos enfocados en que duren, de por vida, la anchoveta, la caballa y el jurel”.

TASA respeta estrictamente la zona protegida de las primeras cinco millas marinas, así como las tallas mínimas establecidas. Asimismo, se impone autovedas que son controladas por un Centro de Control Satelital, y cuenta con un Centro de Investigación Oceanográfica y Sostenibilidad, un Centro de Pesca y un barco de prospección llamado Quimera 2, que brinda información de calidad científica que es útil para sus labores y para su cooperación con IMARPE. En cada nave, los tripulantes tienen a su disposición una guía de identificación de las principales especies de depredadores superiores, una guía de zonas restringidas para las faenas de pesca, ictiómetros para medir los peces y respetar las tallas mínimas, y pingers, dispositivos acústicos que colocan en las redes y que alertan a los delfines sobre la presencia de las redes en el agua, evitando así que sean atrapados en estas.

De igual forma, TASA ha creado el Programa Cuidamar, conformado por un grupo de 100 tripulantes (dos por embarcación) que promueven y aseguran el cumplimiento de las buenas prácticas de sostenibilidad a bordo, así como la correcta identificación y liberación de depredadores superiores marinos, y una adecuada segregación y disposición de los residuos sólidos a bordo.

“Empezamos solos, pero ahora estamos en la etapa de dar a conocer estas prácticas. Es más, poco a poco estos sistemas están siendo incorporados por la Sociedad Nacional de Pesquería. TASA tiene el 14% de la flota nacional, imagínate si el 100% empezara a hacer esto”, afirma Pinillos.

Desde que TASA inició sus operaciones, ha sumado premios por ejercer una pesca responsable, ha recibido certificaciones como la IFFO-RS (Suministro Responsable) o la FOS (Friends of the sea), y ha logrado ser parte de la “Iniciativa peruana de Biodiversidad y Empresas” que impulsa el Ministerio del Ambiente del Perú (MINAM). La sostenibilidad está en su ADN. No cabe duda de que si este modelo continúa replicándose, como se viene haciendo, el mar peruano tendrá en las empresas pesqueras a sus más importantes aliados.

Historia de la serie “Biodiversidad y empresas”, del MINAM. Fotos: Enrique Cúneo

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Publication date: 
26/05/2017
Publication Organisation: 
UNDP Peru
Country/ies: 
Peru
Thematic Area: 
The Blue Economy
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socrates