Ocean Action Hub

Resource title

PERÚ Y ECUADOR POR UNA PESCA SOSTENIBLE

Piura, 11 de mayo. Más de la mitad de la población mundial vive cerca del mar, siendo más de 200 millones de personas las que dependen de la pesca como medio de vida, especialmente

Piura, 11 de mayo. Más de la mitad de la población mundial vive cerca del mar, siendo más de 200 millones de personas las que dependen de la pesca como medio de vida, especialmente en países en desarrollo como Perú y Ecuador. Sin embargo, los océanos también enfrentan graves problemas como la contaminación, la creciente sobrepesca y otras prácticas destructivas.

Frente a estos desafíos, las autoridades de Perú y Ecuador participaron en el lanzamiento oficial de la Iniciativa de Pesquerías Costeras (CFI) América Latina que en los próximos 4 años fortalecerá la gobernanza a fin de recuperar los recursos pesqueros, poner en valor la biodiversidad y generar empleos más sostenibles en ambos países.

“El manejo adecuado de la pesca artesanal es decisivo para que sea fuente de desarrollo de las poblaciones. Trabajaremos con nuestro país vecino para tener repercusión regional, no solo nacional”, aseguró Cristina de la Cadena del Ministerio de Acuacultura y Pesca en Ecuador.

Ambos países comparten una gran biodiversidad debido a la zona de transición entre dos ecosistemas: la Corriente Humboldt y el Pacífico Tropical Centroamericano. En aquel mar tropical habitan tortugas marinas, ballenas jorobadas y los bosques de manglares más extensos en América Latina.

De esta manera, esta iniciativa es un esfuerzo conjunto del Ministerio del Ambiente de Perú y del Ministerio de Acuacultura y Pesca de Ecuador, con el apoyo técnico del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), que trabajarán con las comunidades de pesca artesanal que en los últimos años han tenido una expansión incontrolada.

“Este proyecto debe ser apropiado por todos. Es un trabajo multisectorial, multinivel y, además, multiactor donde las comunidades son muy importantes pues nos debemos a ellas como gobierno y debemos asegurar que vean un cambio”, aseguró Lucía Ruíz Ostoic, Viceministra de Desarrollo Estratégico de los Recursos Naturales en Perú.

En este sentido, en el Perú se trabajará con el Ministerio del Ambiente, el Ministerio de la Producción y los gobiernos regionales de Piura y Tumbes quienes de la mano con las comunidades conservarán las pesquerías más importantes al norte del país. La estrategia del proyecto se enfocará en que estas comunidades sean líderes en las buenas prácticas y participen en la toma de decisiones.

“Esta iniciativa reconoce las múltiples dimensiones del problema de las pesquerías y está alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, concretamente con el de conservar los océanos. Eso es de altísimo valor pues la urgencia de los océanos es tal que 5 de las 8 metas de este objetivo deben ser logradas en 2020”, precisó José Troya, Asesor Técnico Regional Agua y Océanos del PNUD para América Latina y el Caribe.

Con esta iniciativa, el PNUD continúa trabajando de cerca con las comunidades locales y con los gobiernos que están impulsando el cuidado de los océanos junto a la mejora de oportunidades para todas y todos. Su trabajo y su compromiso están contribuyendo al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030.

Foto: Giulianna Camarena / PNUD Perú. Nota de prensa: PNUD Perú. 

Resource title

Iniciativa de Pesquerías Costeras en América Latina

La Iniciativa de Pesquerías Costeras — América Latina es un esfuerzo conjunto de las autoridades ambientales y pesqueras de Ecuador y Perú, países del Pacífico Sudeste que comparten una rica b

iodiversidad y los recursos pesqueros de la zona de transición entre los Grandes Ecosistemas Marinos de la Corriente Humboldt y del Pacífico Centroamericano.

Los días 10 y 11 de mayo, diversos especialistas y autoridades de Perú y Ecuador se reunirán en la ciudad de Piura para el lanzamiento oficial de este proyecto. Durante el evento, se presentarán las acciones a ejecutar en el marco de la implementación del proyecto en los próximos 4 años , principalmente en lo relacionado a objetivos, actividades, alcances, metas, indicadores, presupuesto, procedimiento de implementación, coordinación, arreglos de gestión y alianzas con socios estratégicos.

Este proyecto surge como un esfuerzo conjunto del Ministerio del Ambiente de Perú y del Ministerio de Acuacultura y Pesca del Ecuador, con el apoyo técnico del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF).

Cabe precisar que esta iniciativa es parte del Programa Global CFI (Costal Fisheries Initiative por sus siglas en inglés) que incluye a otros dos proyectos “child” en Indonesia y África del Este, además de una Alianza Global (Fondo Competitivo para la Innovación – Challenge Fund) como mecanismo de coordinación y gestión del conocimiento.

Resource title

Perú y Ecuador por una pesquería artesanal más sostenible

Durante los días 10 y 11 de mayo, las autoridades de Perú y Ecuador se reunirán para el lanzamiento oficial de la Iniciativa de Pesquerías Costeras (CFI) en América Latina.

Durante los días 10 y 11 de mayo, las autoridades de Perú y Ecuador se reunirán para el lanzamiento oficial de la Iniciativa de Pesquerías Costeras (CFI) en América Latina. Este proyecto binacional fortalecerá la gobernanza de las pesquerías costeras en ambos países a través de enfoques más integrales para una producción que permita recuperar los recursos pesqueros, poner en valor la biodiversidad y generar empleos sostenibles.

Actualmente, estas pesquerías enfrentan muchos desafíos como la sobreexplotación de los recursos. Esto ha ocasionado que muchas de las comunidades que dependen de la pesca no accedan a ingresos económicos y se encuentren marginados en la toma de decisiones.

Este proyecto surge como un esfuerzo conjunto del Ministerio del Ambiente de Perú y del Ministerio de Acuacultura y Pesca del Ecuador, con el apoyo técnico del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF).

De esta manera, el proyecto CFI tiene como socios implementadores en Perú al Ministerio del Ambiente, Ministerio de la Producción y a los gobiernos regionales de Piura y Tumbes, quienes trabajarán con las autoridades locales y comunidades pesqueras para lograr que en los próximos 4 años se mejoren: (1) las condiciones para la gobernanza de las pesquerías costeras, (2) la planificación espacial marina costera y, (3) el desarrollo de “comunidades prácticas” que permitan sistematizar y replicar las lecciones y buenas prácticas compartidas.

Cabe precisar que esta iniciativa es parte del Programa Global CFI (Costal Fisheries Initiative por sus siglas en inglés) que incluye a otros dos proyectos “child” en Indonesia y África del Este, además de una Alianza Global (Fondo Competitivo para la Innovación – Challenge Fund) como mecanismo de coordinación y gestión del conocimiento.

El evento, a realizarse en la ciudad de Piura en Perú, contará con la presencia de diversos especialistas del PNUD en Perú y a nivel América Latina y El Caribe. De parte de los gobiernos, participarán la viceministra del Ministerio del Ambiente de Ecuador, Eulalia Pozo; el viceministro de Acuacultura y Pesca de Ecuador, Jorge Costain; quienes junto a Javier Atkins, viceministro de Pesca y Acuicultura del Perú, y Erasmo Otárola Acevedo, director general de Ordenamiento Territorial Ambiental del Ministerio del Ambiente, conforman la Junta Directiva del proyecto.

Foto: Giulianna Camarena / PNUD Perú

Resource title

Perú y Chile renuevan alianza por una pesca sostenible

Tras un arduo trabajo conjunto, los gobiernos de Perú y Chile concluyeron el diseño de un proyecto binacional que busca asegurar el uso sostenible de los recursos marinos vivos que ambos países com

parten en el Gran Ecosistema Marino de la Corriente de Humboldt.  

En la actualidad dicho ecosistema representa el 20% de la pesca del mundo y se estima que tal porcentaje podría ser aún mayor si se solucionan ciertas incertidumbres relacionadas a los efectos del cambio climático.

Es por eso que los gobiernos de Perú y Chile hoy renuevan sus esfuerzos mediante el proyecto “Catalizando la implementación de un programa estratégico de acción para la gestión sostenible de los recursos marinos vivos compartidos en el sistema de la corriente de Humboldt” que reducirá las actuales presiones humanas en este ecosistema, aumentará la resiliencia ante el cambio climático y generará, así, oportunidades para las economías de ambos países.

Este proyecto binacional estará orientado a implementar el Programa de Acción Estratégico (PAE), suscrito por Perú y Chile en el 2016, y se llevará a cabo a través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés) y de los gobiernos, el sector privado y ONGs de ambos países.

Cabe mencionar que las entidades ejecutoras serán el Despacho Viceministerial de Pesca y Acuicultura (DVPA) del Ministerio de la Producción del Perú y la Subsecretaria de Pesca (DUBPESCA) del Ministerio de Economía de Chile.

En los próximos años, se espera lograr: (1) una mejor gobernanza de las pesquerías de ambos países, con énfasis en el stock de anchoveta del sur de Perú y norte de Chile; (2) el manejo integrado de las zonas marino-costeras gracias a acciones piloto en las Bahías de Paracas e Iquique que puedan ser un modelo replicable en toda la región; (3) proteger y asegurar la biodiversidad y la sostenibilidad de estos ecosistemas a través de intervenciones modelo en los distritos de San Juan de Marcona (Perú) y Chipana e Isla Grande de Atacama (Chile), así como crear una red de cooperación técnica en áreas marinas priorizadas para la conservación del Sistema de la Corriente de Humboldt; (4) promover una producción pesquera diversificada, con nuevas oportunidades dentro y fuera del sector pesquero; (5) promover la seguridad alimentaria, con el incremento de la oferta interna de consumo de recursos hidrobiológicos y el cuidado de los aspectos sanitarios relacionados con la pesca; y (6) difundir ampliamente las lecciones aprendidas. 

Este proyecto forma parte del portafolio de Aguas Internacionales del GEF y  se alinea en un contexto global que reconoce a los océanos como elemento clave para impulsar, y asegurar, el desarrollo sostenible.  La fase previa de este proyecto también fue ejecutado por el PNUD y financiamiento GEF teniendo como puntos focales al Instituto del Mar del Perú (IMARPE) y al Instituto de Fomento Pesquero de Chile (IFOP).

Resource title

PERU AND CHILE RENEW AN ALLIANCE FOR SUSTAINABLE FISHERIES

After an arduous joint work, the governments of Peru and Chile completed the design of a binational project that seeks to ensure sustainable use of the living marine resources, shared by both count

ries in the Great Marine Ecosystem of the Humboldt Current.

At present, this ecosystem represents 20% of the world's fisheries and it is estimated that this percentage could be even higher if remained uncertainties related to the effects of climate change are solved.

That is why the governments of Peru and Chile today renew their efforts through the project "Catalyzing the implementation of a strategic action program for the sustainable management of shared living marine resources in the Humboldt current system" which will reduce the current human pressures in this ecosystem, increase resilience to climate change and thus generate opportunities for the economies of both countries.

This binational project will be oriented to implement the Strategic Action Program (PAE), signed by Peru and Chile in 2016, and will be carried out through the United Nations Development Programme (UNDP) with financing from the Fund for the Global Environmental Facility (GEF) and governments, private sector and NGOs from both countries.

It is worth mentioning that the executing agencies will be the Vice-ministerial Office of Fisheries and Aquaculture of the Ministry of Production of Peru and the Undersecretariat for Fisheries and Aquaculture (DUBPESCA) of the Ministry of Economy of Chile.

In the coming years, the project is expected to achieve: (1) better governance of the fisheries of both countries, with emphasis on the stock of anchovy from southern Peru and northern Chile; (2) the integrated management of marine-coastal zones thanks to pilot actions in the Paracas and Iquique Bays that could be replicable throughout the region; (3) protecting the biodiversity and sustainability of these ecosystems through model interventions in the districts of San Juan de Marcona (Peru) and Chipana e Isla Grande de Atacama (Chile), as well as creation of a technical cooperation network in marine areas prioritized for the conservation of the Humboldt Current System; (4) promoting diversified fish production, with new opportunities within and out of the fishing sector; (5) promoting food security, with the increase in the internal supply of hydrobiological resources and taking into account sanitary aspects related to fishing; and (6) wide dissemination of the learned lessons.

This project is part of the GEF International Water Portfolio and it is aligned in a global context that recognizes the oceans as a key element to promote and sustainable development. The previous phase of this project was also executed by the UNDP and GEF financing, with the Institute of the Sea of Peru (IMARPE) and the Fisheries Development Institute of Chile (IFOP) as focal points.

Translation by Bora Kim, UNV in Forests and Climate Change Topics 

Resource title

Consulta Nacional: Perú se compromete por los océanos

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en coordinación con el Ministerio de la Producción (PRODUCE) y el Ministerio del Ambiente (MINAM), realizó una consulta nacional a fin

de reconocer y tomar acciones inmediatas para el cuidado de los mares y océanos.

En cumplimiento con los compromisos asumidos por el Perú, en el marco de la Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre los Océanos, más de 1800 peruanos participaron, durante una semana, en esta consulta a través de una plataforma online.

Como parte de los resultados recogidos, se destaca que el 79% de encuestados no pertenece a ninguna organización o entidad relacionada a los océanos; y que en su mayoría conocían de estas iniciativas y sus valiosas experiencias. Asimismo, 93% afirmó que los océanos ocupan tres cuartas partes de la superficie de la Tierra y que hay una necesidad urgente de protegerlos y devolverles su salud. 

En ese contexto, 91% de peruanos mostró preocupación por cómo el plástico genera daño en los océanos y la biodiversidad que ellos albergan, al igual que las aguas residuales (76%) y la sobrepesca (68%). Y precisó realizar acciones como no ensuciar la playa (88%), no utilizar sorbetes (55%) o no pedir bolsas de plástico (35%) para contribuir con su sostenibilidad.

No obstante, la conciencia ambiental es un tema aún por desarrollar en toda la sociedad ya que un alto porcentaje de encuestados reconoció pedir bolsas de plástico al hacer compras (un 42% calcula que consume de 1 a 5 bolsas a la semana) o seguir comprando botellas hechas en plástico. Esta inconsistencia revela que existe un tema de educación ambiental en el que el Perú debe incidir.

¿CUÁNTO SABEMOS DEL MAR?

A la pregunta sobre qué especies consideraban en peligro de extinción, más del 70% de personas señaló en primer lugar al pingüino de Humboldt, seguido por los lobos de mar (51%). Un 35% consideró a la anchoveta en peligro de extinción, aunque no es así en la realidad. De hecho, el Perú tiene un mar abundante en anchoveta y se estima que anualmente el 95% de su captura se destina a la elaboración de harina de pescado, donde el Perú es un productor líder a nivel global. Cabe destacar que, con la participación del sector privado, PRODUCE ya impulsa los acuerdos para promover el consumo sostenible de este importante recurso marino.

Entre los compromisos por los océanos, todos los encuestados se mostraron dispuestos a contribuir con acciones tangibles para protegerlos: desde mejor sus hábitos de consumo, generando menos residuos, hasta respetar las vedas, pedir la pesca del día, no usar plásticos y reciclar, entre otros.

Vale destacar que el 70% de encuestados conocía alguna de las Áreas Marinas Protegidas en el país, y que un grupo de ellos afirmó querer participar en acciones activistas para sensibilizar al gobierno y a la ciudadanía; así como encontrar una organización especializada en temas marinos y considerar apoyarla financiera o voluntariamente para su promoción y sostenibilidad.

De otro lado, los pescados y mariscos son una de las mayores fuentes de proteínas y de sana nutrición en el mundo. Sobre su consumo, los peruanos mostraron preferencias por pescados azules como el bonito y el jurel, así como por el pulpo, los langostinos y el calamar. Entre los menos consumidos destacan los cangrejos, el salmón y los choros. Esto último se relaciona a la poca demanda de estos productos en los terminales pesqueros y en las cartas gastronómicas locales.

COMPROMISO PERUANO

Durante la conferencia ante las Naciones Unidas, el viceministro de Pesca y Acuicultura, Héctor Soldi, realizó el anuncio del compromiso del Gobierno Peruano de publicar la información satelital de embarcaciones pesqueras a través de Global Fishing Watch, herramienta en línea de libre acceso que permite seguir la actividad en el mar casi en tiempo real.

De esta manera, con este resultado de la cooperación entre Oceana y el Gobierno, se busca combatir las actividades ilegales en el mar y promover el uso sostenible de nuestros productos marinos.

“Para un país como Perú, afectado por patrones climáticos asociados al Fenómeno El Niño, la adopción de medidas eficaces para la adaptación al cambio climático, refuerza la convicción de desplegar mayores esfuerzos para cumplir los compromisos del Acuerdo de Paris y generar un desarrollo sostenible, en favor de las futuras generaciones”, sostuvo el viceministro Sold y también señaló que el Perú expresa su expectativa por la implementación del “Llamamiento a la Acción”, que habremos de adoptar, en línea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 14 (ODS 14), cuya implementación se debatió en esta cumbre.

Resource title

The seaweed revolution

Almost a decade ago, the fishing community of Marcona discovered the ocean was washing up opportunities in the form of seaweed.  Now, in a cooperative manner, the fishers have become guardians

of biodiversity and agents of change for their community.

Almost a decade ago, the fishing community of Marcona discovered that the ocean was washing up opportunities in the form of seaweed. Sargassum, a resource previously regarded as a pest, has been transformed into a source of nourishment, into a new way of working, and into a new form of progress. Now, in a cooperative manner, the fishers of Marcona have become guardians of biodiversity and agents of change for their community.

Their coast has a special attribute: it is the world’s main site of upwelling. Mass movements of rising cold water carry with them huge quantities of nutrients from the seabed to the surface. Thanks to this, biological production is very rich and varied. But it is also quite fragile.

There are two natural protected areas located in this ecological zone—the San Fernando Reserve and Punta San Juan. There is also a co-managed area, which houses a flagship demonstration pilot project (DPP) established by UNDP in the framework of the jointly-managed GEF Humboldt Project: the Aquatic Ecosystem Recovery and Sustainable Biodiversity Use project. Included among its objectives is the development of productive opportunities through organized and integrated teams of individuals. 

An organized community

Around 600 fishers live in Marcona and exploit its abundant marine life. They have formed 16 associations, which in turn consist of two federations: offshore fishers, who extract fish from their boats; inshore fishers, who live off resources closer to the coast. Together, they have formed the Marcona Artisanal Fishing Community (COPMAR).

 “The DPP is a program that we put together in 2000 following the hardship we experienced during the 1990s.  We took a model that was being applied in Chile, where a legal instrument issued to artisanal fishers enabled them to administer their own area ”. Manuel Milla, Copmar Vice President

The idea is that each respective association is allocated an area that it must care for in exchange for the benefits it receives from sustainably extracting the resources.

“It is not a license. We are talking about spaces for use. Here we have a duty. Not just to the district or to Peru. But to the planet. The duty is to take care of the resources needed for artisanal fishing”. Manuel Milla

From menace to treasure

The fishers in this part of Peru have learned to exploit a resource that was previously derided. Sargassum (or macrosystis pyrifera) is an underwater plant which, when its life cycle ends, detaches from the sea floor and floats away, drifting until it starts to accumulate along the coast.

Sargassum was regarded as a menace by the fishermen because it would rot on the shore and attract mosquitoes and vermin. That all changed with discovery of a thriving market for the seaweed. This led the fishermen to organize themselves to collect and sell it.

The product of sargassum has a myriad of applications. Some of its components become inputs in the production of processed foods, such as ice cream and baby food. It is used in the pharmaceutical industry for the treatment of obesity, and is being studied to see if some of its properties could help with the treatment of diabetes. Its high sugar content can also be used in the production of biofuels, such as ethanol.

“Because of the seaweed, we have a livelihood which has enabled me to educate my children. The oldest has just graduated in mechanical engineering and the second is studying law”. Antonia Apaza, inshore fisher from the Noah’s Ark Association.

Development and opportunities here are blind to gender. Antonia is not the only woman. There are ten others in her association. They have the same rights and responsibilities as the men. “We all work together.  There is no discrimination here”, Antonia says, with a big smile.

A virtuous circle

To the north of Marcona, the San Fernando Natural Protected Area is a huge reserve that hosts populations of sea lions, Humboldt penguins, and guano birds. This ecological sanctuary has recovered its population of mammals and birds. Thanks to the use of seaweed, the pressure on the fishers has diminished considerably. With the collection of seaweed becoming a new source of income, they no longer have to rely solely on the extraction of fish. This in turn is generating a reduction in the pressure on the resource. It also means greater well-being for other species.

"We used to go out in the boats and use ghost nets. We had to fight with the sea lions because they tore the nets to take our fish. Now we are friends with the sea lions and birds again. We don’t affect anything. All thanks to passive collection." Felipe Cahuana Sea, President of the Offshore Fishers Association, APROMAR.

Members of the fishing community now dream of building a fishing complex where they will be able to collect and process the seaweed, with a dock to repair their boats, and a plant to process the shellfish they collect from the beaches. 

The experience of Marcona is proof that, if is cared for and treated responsibly, the sea can provide people with a livelihood and development.Text: Andrés Velarde / Photo: Mónica Suárez - UNDP Peru

Resource title

La revolución de las algas

Desde hace casi una década, la comunidad pesquera de Marcona encontró que el mar varaba oportunidades en forma de algas.

El sargazo, un recurso que antes era considerado como una plaga, fue convertido en una fuente de sustento y una nueva forma de trabajar y progresar. Ahora, cooperativamente, los pescadores de Marcona se han convertido en guardianes de la biodiversidad y agentes de cambio para su comunidad. Aún enfrentan muchos retos y desafíos. ¿Cómo se produjo esta transformación?

Las olas se levantan casi dos metros. Estallan violentamente contra los farallones de rocas afiladas que salpican la orilla en las playas en la zona sur de San Juan de Marcona, provincia de Nazca, en Ica. Hoy, en sus 90 km. de litoral, no se ve ningún bote de pesca en el horizonte. La Capitanía de Puerto ordenó poner bandera roja, pues las condiciones son muy peligrosas para que se hagan a la mar esta mañana. En la playa Tres Hermanas, los buzos a esta hora deberían estar preparándose para recoger los pulpos, lapas, chanque y erizos que viven pegados a los peñascos; pero tampoco se animan a entrar al agua. Hay mucho oleaje, y la marea viene subiendo rápido. Sin embargo, para la comunidad de pescadores de Marcona, este no será un mal día.

San Juan de Marcona es una localidad eminentemente minera, pero con una importante presencia de pesca artesanal. Se estima que el 15% de su  población está relacionada con esta actividad. Su costa tiene un atributo peculiar: es la principal zona de afloramiento en el mundo. Son movimientos ascendentes de masas de agua fría que traen consigo gran cantidad de nutrientes -nitratos, fosfatos, silicatos, etc.- desde el fondo marino hacia la superficie. Gracias a esto, la producción biológica es muy rica y variada, pero también bastante frágil.

Embarcados y no embarcados

En Marcona viven cerca de 66 pescadores que aprovechan su abundante vida marina. Se han agrupado en 16 asociaciones, que a su vez integran dos gremios: el de pescadores embarcados, que trabajan extrayendo peces en sus botes; y los no embarcados, que viven de los recursos en la orilla. Todos ellos conforman la Comunidad Pesquera Artesanal de Marcona (Copmar).

“Marcona es un distrito ecológico, que tiene dos áreas naturales protegidas (La reserva San Fernando y Punta San Juan) y un área de co-manejo, o PPD que es su proyecto bandera” señala Manuel Milla, vicepresidente de Copmar. El PPD, o  Programa Piloto de Recuperación de Ecosistemas Acuáticos y Usos Sostenibles de su Biodiversidad, es un sitio piloto que se estableció  gracias al apoyo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en el marco de la segunda fase del proyecto Humboldt, que tiene como uno de sus objetivos crear oportunidades productivas con personas organizadas e integradas.

“El PPD es un programa que formulamos el año 2000, a partir de las desgracias que nos ocurrieron en la década del 90. Tomamos un modelo que se estaba aplicando en Chile, donde había una figura de derecho jurídico que le otorgaba a los pescadores artesanales un espacio sobre el cual administrar”.

El programa consiste en designar un área de la zona sur de Marcona a sendas asociaciones, que se hacen responsables de su cuidado y, a cambio, se benefician de la extracción sostenible de sus recursos. En virtud de ello, se han preocupado por construir rampas de acceso y se encargan de la seguridad. Asimismo, realizan por lo menos dos jornadas de limpieza semanal.

De basura a tesoro

Con las olas, el mar escupió oportunidades. La playa Tres Hermanas (como todas las demás playas en este lugar) se encuentra al pie de un acantilado de unos 150 metros. Desde la cima descienden dos camionetas con una decena de pescadores. Ya en la rampa de acceso -que muchos de ellos ayudaron a construir- se puede sentir el penetrante olor rancio de las algas que el mar ha varado durante la madrugada. La enorme masa de color pardo-verdoso cubre gran parte de la orilla. Es el sargazo, o Macrosystis Pyrifera, una planta submarina, que al cumplir su ciclo de vida, se desprende del fondo y flota a la deriva gracias a unas vesículas llenas de aire, que parecen frutos, y que las llevan a amontonarse en las costas.

El sargazo tiene un sinfín de aplicaciones en la industria. Algunos de sus componentes se utilizan como espesantes y emulsionantes en la producción de alimentos elaborados; como helados, salsas, alimentos para bebés, aliños de ensaladas, etc. En la industria farmacéutica se utiliza para el tratamiento de la obesidad. Se estudian algunas propiedades que podrían servir para tratar la diabetes.  En tanto, su alto contenido de azúcares, que se extrae con procesos biotecnológicos, puede ser aprovechado en la elaboración de biocombustibles como el Etanol.

Los autos llegan a la orilla. De la tolva de una camioneta desciende cuidadosamente Antonia Apaza. Ella pertenece a la asociación de pescadores no embarcados “Arca de Noé”, que se encarga de la colecta pasiva de algas en esta playa.

Antes de los noventa, para los pescadores, estas algas eran consideradas basura, porque se pudrían en la orilla y se llenaban de mosquitos y alimañas. Por esa época, la escasez de pescado y la crisis económica golpearon muy fuerte a todos en esta localidad, especialmente a los migrantes andinos que no estaban calificados para trabajar en la mina, ni tenían el capital para trabajar en la pesca embarcada.

“Desde el año 90 he trabajado aquí, junto con mi esposo, que era buzo. Él se metía a sacar mariscos y yo comencé a ‘orillar’ (recolectar algas de la orilla). En esos tiempos había crisis en la pesca. Venían flotas de fuera y se llevaban todo. Para colmo había fenómeno de El Niño. Nada de pescado quedaba para nosotros”, comenta Antonia, cuya situación se puso aún más difícil con el fallecimiento de su esposo.

Cuenta que gracias a la asociación, empezaron a aprovechar el alga. Su trabajo consiste en recolectar montones de sargazo y extenderlos en la arena para que sequen. Una vez  deshumedecidos, los agrupa en ‘bolas’ de poco más de un metro y medio de diámetro, para después subirlas en camiones y enviarlas a las plantas de procesamiento.

“A base de las algas, tenemos un sustento, y esto me ha permitido educar a mis hijos”, dice Antonia antes de contar, orgullosa, que el mayor acaba de graduarse en ingeniería mecánica y el segundo está estudiando Derecho.

Aquí el desarrollo y las oportunidades no distinguen género. Antonia no es la única mujer. En su asociación son otras diez damas que comparten los mismos derechos y responsabilidades que los hombres. “Todos trabajamos en armonía. Acá no existe discriminación”, dice con una sonrisa amplia.

Un círculo virtuoso

En la parte norte de Marcona se encuentra el Área Natural Protegida San Fernando, una gran reserva que alberga poblaciones de lobos marinos, pingüinos de Humboldt, y muchos tipos de aves guaneras. Este santuario ecológico ha recuperado a la población de mamíferos y aves, gracias al aprovechamiento del alga, la presión sobre la explotación del pescado es mucho menor. 

“Antes los pescadores salíamos en los botes y utilizábamos las redes de cortina. Eso nos hacía pelear con los lobos, porque rompían las redes para llevarse nuestro pescado”, cuenta Felipe Cahuana Sea, presidente de la asociación de pescadores embarcados Apromar.

Ahora, comenta, muchos ya no tienen que arriesgarse y salir solamente a pescar, se dedican también a la colecta pasiva. “En Apromar trabajan 24 socios en tres grupos. Cada dos meses, uno de los grupos descansa. De esta manera, no se agota el recurso y las utilidades pueden ser compartidas por todos”.

Esta reducción en la presión del recurso pesquero, también ha significado mayor bienestar para las otras especies que también prosperan. “Ahora somos amigos de los lobos y de las aves. No afectamos nada. Gracias a la colecta pasiva”.

La geografía de la reserva es mucho más escarpada que la del PPD. Los acantilados frente al mar se levantan sobre los 200 metros. Aquí, construir rampas de acceso no es una opción, ya que esta es un Área Natural Protegida, y no se puede perturbar el paisaje.  Sin embargo, la colecta de algas no se detiene. Desde la parte alta los recolectores llegan con largos cables de metal, y utilizando un sistema de poleas, se las han ingeniado para subir su pesado cargamento y llevarlo a la ciudad de Nazca, donde será procesado y preparado para exportar al otro extremo del planeta. El destino final, China.

Ensayos y errores

Los pescadores siempre están buscando la mejor manera de aprvechar los recursos. De vuelta a Marcona, al sur del PPD, otro grupo de recolectores trabaja en el sector denominado Carro Caído. Cometo el error de decir que estos pescadores “cosechaban” las algas. Instantáneamente me corrigen, como si hubiese lanzado una grosería. Acá no se cosecha, precisan, se hace “colecta pasiva”.  Puede parecer un tecnicismo, pero la diferencia es crucial.

Hace unos años, el Instituto del Mar del Perú (Imarpe) instruyó a los pescadores que el alga se podía cultivar del fondo marino, si se cortaba dejando determinada longitud en los tallos fijados al fondo. Sin embargo, la experiencia de los pescadores les demostró que esto no era así. El alga moría, y ya no llegaba a la costa en las mismas cantidades. Basados en sus observaciones, la asociación prohibió a sus miembros cortar el alga. Solo se aprovecharía la que vare el mar naturalmente. Este conocimiento fue compartido a todos los miembros de Copmar y adoptado como norma.

Un poco más al sur de Carro Caído, se encuentra la playa de Cruz de Yanyarina. Las formaciones rocosas en esta parte son más tupidas y en algunos puntos, cuando baja la marea, se forman piscinas naturales. Allí los pescadores en la orilla llevaron a cabo experimentos con el engorde de pulpo y acuicultura.

Sin embargo, la experimentación no llegó a buen puerto. Para hacer más estables estas piscinas naturales, los pescadores intentaron construir pequeños muros, para que no se escapen los moluscos con la marea alta. “Tuvimos resultados importantes, pero comenzaron a aplicarnos multas porque no teníamos permisos para hacer construcciones, o para manejar ese recurso”, señala.

También nos relatan que han tenido experiencias fallidas con la acuicultura. Intentaron colocar piscigranjas para criar tilapia, y venderla a la población, pero se encontraron con una difícil realidad. La tilapia, un pez de agua dulce, sirvió antes para alimentar a gaviotas y piqueros que los robaban sin control.

Manuel Milla, de Copmar, dice que la investigación es necesaria, pero sienten que el Estado no los apoya. “Experimentamos, pero no se sistematiza la información. Si lo trasmites, no te hacen caso. Necesitas un ‘paper’ científico para tener atención”. Sostiene que encargar un estudio al Imarpe es muy costoso. Ahora están solicitando la valoración de los bienes y servicios del ecosistema del PPD Marcona.

“Hace tres años Imarpe hizo la valoración económica de bienes y servicios de la ANP San Fernando y llegó a calcular que está por los $ 60 Millones. Esto es importante porque si hay alguna afectación o algún impacto ambiental, nosotros ya tenemos un monto estimado sobre el cual iniciar un proceso judicial con la empresa por haber dañado el medio ambiente. Estamos muy empeñados en conocer esto, pero no tenemos suficiente dinero para encargar este estudio”, dice Milla, con una inconfundible expresión de fastidio.

Una planta para las algas

La comunidad pesquera también entendió que para progresar es necesario sofisticar sus productos. Manuel Milla comenta que la comunidad pesquera tiene la ambición de construir en la ciudad un complejo pesquero que les permita colocar astilleros para reparar sus botes, acopiar y procesar el alga que recolectan y levantar un centro de procesamiento de mariscos, para agregar valor a sus productos.

Sin embargo, su problema es de espacio. Gran parte de la ciudad de Marcona se encuentra en una concesión minera, que ha sido otorgada a la empresa Shou Gang Hierro Perú. “Pese a que hay terreno, no hay posibilidad de crecer, porque es concesión minera. Por eso es que acá no podemos tener un complejo pesquero, o una industria mínima o básica”, expresa Manuel. Agrega que para cederles las 20 hectáreas que necesitan para llevar a cabo esta ambición, la empresa les pide una propuesta sostenible y sustentable. Asegura que ya se ha enviado dicha propuesta, elaborada con la ayuda de algunos organismos aliados.

“Ahora tenemos las algas, tenemos la oportunidad de exportarlo, poner mano de obra calificada y trabajarlo acá poniendo plantas. La empresa dice que no se puede”.

Sin embargo, en San Juan de Marcona, cuando los tiempos eran más difíciles y la población parecía colapsar ante los problemas, se encontraron soluciones que resultaron positivas para su gente y el medio ambiente.

El mar sigue bravo, y quizás mañana las embarcaciones tampoco puedan salir a laborar. Pero estos pescadores saben que el tamaño de las olas eventualmente amainará y el océano les volverá a brindar la oportunidad de aprovechar sus riquezas. Ellos estarán listos.

Texto: AndrésVelarde // Fotos: Bruno Cámara  Rojo y Mónica Suárez Galindo / PNUD Perú

Resource title

A la Sazón de la Conservación

El océano está en guerra, y está perdiendo.

Para el reconocido cocinero peruano Diego Muñoz, la eficacia para extraer peces del océano en cantidades masivas, combinada con la falta de conciencia y de información en muchos cocineros y comensales, aceleran la sobreexplotación de la vida marina. Algo que, afirma, a la larga nos puede costar muy caro.

Muñoz tuvo bajo su mando la cocina del exclusivo restaurante Astrid & Gastón Casa Moreyra cuando alcanzó a ocupar el número uno en la lista de los mejores restaurantes de Latinoamérica y el puesto 14 en el ranking de los 50 mejores restaurantes del mundo. Se define a sí mismo como un amante del mar y de sus productos. Ahora, representa a la Marca Perú y comanda varios proyectos personales en el país y el extranjero, donde pone en práctica su filosofía de conservación y buen gusto. Considera que el ‘boom culinario’ tiene que jugar un papel importante en la conservación de los mares. 

"Creo que la gastronomía peruana, y la gastronomía en general, tiene la responsabilidad de saber lo que pasa con los recursos. Más allá de la conservación, somos responsables de la manera de cómo consumimos. Esa es una necesidad básica que debe estar presente en todo cocinero profesional y en el consumidor", afirma.

Sostiene, además, que es una suerte que la mayor parte de las casi 2000 cevicherías registradas en el país, atiendan solo medio día; ya que, de lo contrario, su impacto sería muy grande. “Ahí tenemos una chance. La responsabilidad es propia, como parte de tu ética como cocinero”, agrega.

Cuestión de tamaño

Diego Muñoz es un entusiasta participante de campañas como ‘El Tamaño Sí Importa’, que busca crear conciencia entre la población sobre la importancia de respetar las tallas mínimas en el pescado que consumen. Esto, con la finalidad de que no se explote la biomasa antes de que llegue a una edad reproductiva y pueda mantener poblaciones saludables en el mar.

“’El Tamaño Sí Importa’ es una campaña a la cual siento que pertenezco, porque la practico y comparto su mensaje. Es una herramienta muy útil para los consumidores. Hay un montón de campañas nacionales, y también de afuera, que te dan las herramientas para conocer el estado de los peces y sus tallas; hasta te recomiendan cómo los debes consumir y qué es lo que no debes hacer”.

Esta preocupación, más allá de imposiciones y reglamentos, debe partir de cada persona. “La demanda es la que gobierna a la oferta. Si queremos oro, habrán minas. Si queremos diamantes, tendremos gente esclavizada para conseguir diamantes. Si queremos pescados que no son legales, que no han llegado a su estado de reproducción, tendremos eso. Ya depende de cada uno, de su criterio, su responsabilidad y su amor por los productos y su entorno, que esto no se dé”.

Hay otros peces en el mar

Sin embargo, el ‘chip’ está cambiando. Diego Muñoz mira con agrado que ahora los grandes restaurantes estén asociándose directamente con los pescadores y que en sus cartas figure la ‘pesca del día’. “De esta manera, le dan más valor a los productos y al trabajo de los pescadores”, señala. Con esto se estimula el consumo de distintos tipos de pescados, y no solo de unas cuantas especies.

Este chef destaca que se esté realizando la Consulta Nacional para la Conservación de los Océanos, promovida e impulsada por el PNUD. “Me parece genial que se haga una Consulta Nacional para saber qué tanto conocemos del tema. Nos pone en contexto de nuestra realidad. Tenemos que articular un mensaje unificado como país”.

“Mi mensaje para los comensales, y sobre todo para los cocineros, es que se informen sobre los recursos y las tallas mínimas. Que pregunten sobre lo que están comiendo. Y si ven que a alguien no le ha llegado todavía la información, que la compartan. Así se creará más conciencia, más conocimiento, y haremos perdurar nuestros recursos tan frágiles”.

Estos esfuerzos ayudarán a que el mar no pierda la guerra contra la depredación del ser humano. “La naturaleza tiene un gran poder de recuperación. Todavía estamos a tiempo y hay esperanza” concluye.

Resource title

Plan Humboldt: Protección de un Ecosistema Sin Fronteras

A principios del siglo XIX Sudamérica era el centro de una corriente que movilizaba a muchas  personas con ideales de libertad, integración e independencia.

Este flujo de nuevas ideas atrajo la atención de políticos, militares y pensadores. Desde Prusia, un naturalista llamado Alexander Von Humboldt vio la oportunidad de emprender un periplo para tratar de entender la geografía de esta parte del orbe. Tan trascendental fue ese viaje, que para el libertador Simón Bolívar, Humboldt se convirtió en "el descubridor científico del Nuevo Mundo, cuyo estudio ha dado a América algo mejor que todos los conquistadores juntos".

El producto más notable de esas investigaciones es un descubrimiento que hoy lleva su nombre. Se trata de la corriente oceánica que hace surgir aguas frías desde las profundidades y las transporta a lo largo de la costa occidental hasta casi llegar a la zona ecuatorial. Esta corriente marina, que forma parte del giro oceánico que caracteriza al Pacífico sur, permite un gran flujo de nutrientes, que alimenta a uno de los ecosistemas marinos más ricos y biodiversos del planeta.

Se trata del Gran Ecosistema Marino de la Corriente de Humboldt (GEMCH), que tiene una importancia crucial para el mundo: no solo está considerada como una de las 200 ecorregiones de conservación más valiosas del planeta, sino que gracias a su enorme riqueza, sostiene el 20% de la producción mundial de pesca de captura.

Más de 200 años después de que el explorador descubriera la mecánica fundamental que hace funcionar a este ecosistema, los países por donde transcurre este sistema de corrientes se han puesto de acuerdo y han elaborado una estrategia para proteger y aprovechar de manera sostenible sus recursos marinos vivos compartidos.

Dos fases para una misma estrategia

Entre 2011 y 2016 se llevó a cabo un conjunto coordinado de acciones a cargo de los gobiernos de Perú y Chile. Esa fase inicial fue ejecutada como el Proyecto “Hacia un Manejo con Enfoque Ecosistémico del Gran Ecosistema Marino de la Corriente de Humboldt”, coloquialmente llamado Humboldt 1, el cual permitió entre otras acciones el desarrollo de un Análisis Diagnóstico Ecosistémico Transzonal (ADET) y un Programa de Acción Estratégica (PAE) con financiamiento del GEF (Fondo Mundial Ambiental), implementado por el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) y que contó con la participación de numerosas organizaciones públicas y privadas de ambos países.

“El propósito de esa fase inicial fue la de generar los estudios de base para posicionar el concepto de Manejo con Enfoque Ecosistémico del GEMCH bajo un marco coordinado de mejora de la gobernanza para el uso sostenible de los recursos marinos. Por ‘manejo con enfoque ecosistémico’ se entiende el considerar el mayor número de componentes posibles que son afectados por las actividades económicas: pesca, turismo, industria, transporte, ciudades”, explica Mariano Gutiérrez, anteriormente Oficial Técnico del Proyecto GEMCH.

Por ello, en esta fase se buscó alcanzar cuatro grandes resultados.

En primero fue lograr instrumentos de planificación en la política del manejo ecosistémico, acordados a nivel nacional. Se determinó cuáles eran los principales problemas e impactos que generan todas las actividades económicas que se realizan en Perú y Chile. Luego se identificaron los lineamientos que ambos países deberían abordar para solucionar o mitigar estos problemas; para después acordar los criterios de medición y, por último, difundirlos entre los tomadores de decisiones en esos campos.

El segundo buscó fortalecer las capacidades institucionales para la implementación y el manejo ecosistémico. Así, se establecieron los sistemas de planificación, monitoreo y evaluación; se crearon mecanismos de gobernanza del mercado desarrollado para el manejo sostenible; y se realizaron programas de capacitación institucional y para actores clave.

El tercero estaba relacionado con la implementación de Áreas Marinas Protegidas (AMP) prioritarias y herramientas del manejo pesquero. En ese sentido, Chile aprobó estrategias y normas para la protección de AMP, en montes y cañones submarinos. En Perú se aprobó el Plan Maestro para la Reserva Nacional del Sistema de Islas e Islotes y Punta Guaneras, incluyendo la estrategia financiera para su sostenimiento.

Finalmente, el cuarto resultado buscó la implementación de AMP piloto. En el caso de nuestro país es la Isla Lobos de Tierra, en la zona de influencia de Sechura, en Lambayeque; las Islas Ballestas, cuya zona de influencia son las Islas Paracas; y la Punta San Juan de Marcona, en el sur de la región Ica. En el caso de Chile dos montes submarinos están ya bajo condición de protección. En ese país ahora alrededor del 12% de su área marina se encuentra protegida.

Una corriente sin límites

La fase siguiente al Proyecto desarrollado entre 2011 y 2016 tiene implicancias muy positivas, ya que es la primera acción conjunta por parte de Chile y Perú para proteger sus recursos y poner en marcha la “Catalización de la Implementación de un Programa de Acción Estratégico para la Gestión Sostenible de los recursos Marinos Vivos Compartidos en el sistema de la Corriente de Humboldt”, como oficialmente se llamará a este nuevo Proyecto que también será implementado por el PNUD.

Este PAE gira en torno a cinco ejes estratégicos: recuperar y mantener los niveles óptimos poblacionales de aquellas especies que se identifican como prioritarias, mejorar la calidad del ecosistema marino y costero mediante una gestión integrada, recuperar y mantener el hábitat y la biodiversidad de los sistemas marinos y costeros, diversificar y agregar valor —con personas organizadas e integradas— dentro y fuera del sector pesquero, y contribuir a la seguridad alimentaria (tanto en términos de calidad, como de suministro).

Antes de emprender su periplo científico, Alexander Von Humboldt escribió a un amigo suyo que averiguaría “cómo las fuerzas de la naturaleza actúan unas sobre otras, y de qué manera el entorno geográfico ejerce su influencia sobre los animales y las plantas. En resumen, debo aprender acerca de la armonía en la naturaleza”. Casi dos siglos después, por fin entendemos que esta armonía debe ser protegida. Poco a poco, lo estamos consiguiendo.