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La seguridad alimentaria es un componente esencial para lograr un estilo de vida ideal: este concepto implica que las personas accedan a alimentos de calidad ―y en cantidad― para todos sus procesos vitales, satisfaciendo sus necesidades nutricionales. En el Perú, a través del Programa Nacional “A Comer Pescado”, una gran experiencia de educación alimentaria y de articulación de mercado viene generándose.

Este programa del Ministerio de la Producción (Produce) se lanzó en 2012 y desde entonces, mediante campañas de sensibilización e intervención, trabaja estratégicamente para elevar el consumo directo de productos hidrobiológicos y promover la educación alimentaria en todo el país. En pocos años, “A Comer Pescado” ha empezado a cuestionar aquella antigua paradoja de que, en el Perú, líder global en pesquería, el consumo de pescado era reducido. Hoy, por el contrario, se ve un incremento importante en el consumo per cápita anual de productos hidrobiológicos de 13.2 kg (2012) a 16.2 kg (2015) ―según datos de la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) para el periodo 2010–2015― y, con ello, miles de peruanos han transformado sus vidas favorablemente. Además, ha llevado consigo un mensaje prioritario: el consumo de pescados como la anchoveta, el bonito o el jurel nos ofrece ventajas para una nutrición idónea, ya que son ricos en proteínas y en ácidos grasos omega 3 y 6.

Del muelle a la mesa

Muchos pescadores artesanales han descubierto nuevas oportunidades por la cadena virtuosa de “A Comer Pescado”. Gracias a su asesoría y gestión, a las alianzas con gobiernos regionales, universidades y organizaciones privadas ―así como los festivales y concursos gastronómicos que organiza―, han colocado sus productos en los principales restaurantes y mercados de la capital y vienen incorporando buenas prácticas ―una pesca más sostenible, mayor cuidado sanitario y autovedas― en su labor diaria.

“En ‘A Comer Pescado’ articulamos la oferta con la demanda y trabajamos con educadores y el Ministerio de Salud promoviendo mejores prácticas alimentarias, especialmente en las nueve regiones donde intervenimos. Nuestra meta es elevar el consumo de productos hidrobiológicos en todo el país, sensibilizando a la población sobre su riqueza nutricional y la importancia de su cuidado”, explica Gonzalo Llosa, director del programa y experto en temas ambientales.

En 2016, “A Comer Pescado” realizó 1 359 talleres de educación alimentaria, llegando directamente a más de 28 400 personas, entre madres de comedores populares, profesionales del sector salud y personal técnico de programas sociales. Adicionalmente, con iniciativas como PescaEduca fortaleció la cultura alimentaria de docentes, padres y estudiantes, rompiendo mitos sobre el consumo del pescado, tales como que genera alergia en los bebés o que fresco es más nutritivo que congelado. Como precisa Carlos Rubiños, nutricionista del programa: “‘A Comer Pescado’ está cambiando hábitos de consumo en los peruanos y ha creado una mayor conciencia en torno a los productos hidrobiológicos”.

Por una misma causa

En un contexto global, donde poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS 2), acciones como las de “A comer Pescado” nos muestran que es posible generar un cambio en la sociedad y apuntan a que en el presente, y también en el futuro, podamos asegurar el acceso de todas las personas ―en particular las que están en situaciones vulnerables― a una alimentación sana, nutritiva y suficiente durante sus vidas.

El Chef Francesco de Sanctis, dueño del restaurante Síbaris, cree que lo anterior es posible. Como miembro de “Generación con Causa”, un movimiento con más de 50 chef que trabajan articuladamente a favor de la gastronomía peruana ―y promoviendo iniciativas sociales, alimentarias y ambientales―, tiene claro que debemos proteger nuestro mar y promover una pesca responsable. “Al ser del norte del Perú, toda la vida he convivido con el mar. Mi familia estuvo vinculado a la pesca por muchos años y creo que por eso aprendí que es importante concientizar a la población a que lo cuide”, reconoce.

“Generación con Causa” ha trabajado en un manifiesto de diez puntos con temas como hambre cero, desnutrición infantil, labor social, trazabilidad, comercio justo o desarrollo en el Perú. En cuanto a la sostenibilidad marina, este movimiento pone énfasis en velar por el respeto a las vedas y sobre todo en seguir concientizándose sobre el tema del cuidado de los océanos, “para luego ir con un mensaje claro a la sociedad”.

Como resultado de su labor, han generado confianza como grupo organizado y han descentralizado la gastronomía peruana a nivel nacional e internacional. “Hoy el cocinero que en verdad tiene pasión y conciencia por lo que hace no solo se dedica a cocinar. Tiene una responsabilidad más allá de eso”, dice De Sanctis.

Así, cuando el consumo de productos hidrobiológicos a nivel nacional sigue en ascenso y supera, incluso, al de las carnes rojas, “Generación con Causa” y “A Comer Pescado” son un valioso soporte para la seguridad alimentaria del país. Ambas iniciativas, a su vez, han encontrado un respaldo en los nuevos líderes de opinión, jóvenes emprendedores y prósperos pescadores y acuicultores que están comprometidos con educar a la población sobre el cuidado marino y promover una pesca responsable. “Ser creativos y persistentes nos está llevando a cambiar paradigmas de pescadores, acuicultores y consumidores del Perú”, concluye Gonzalo Llosa.

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Publication date: 
02/06/2017
Publication Organisation: 
UNDP Peru
Keyword/s: 
Food security
Thematic Area: 
The Blue Economy
Country/ies: 
Peru
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socrates